La Luz Maravillosa De Dios
Caminaba sin destino,
vivía en la oscuridad;
tinieblas en cada camino
y sin encontrar la verdad.
CORO:
¡Oh, luz divina, maravillosa de Dios,
fulgores que llenan con hermoso resplandor!
¡Oh, luz divina! Tu reflejo quiero ser.
Ya espero aquel día en que tu faz pueda ver.
Entre sombras y perdido,
iba sin rumbo y sin fe;
lejos de mi Dios estaba,
ahora su luz puedo ver.
Mi noche cambiaste en día,
los sufrimientos en paz,
la tristeza en alegría,
mi prisión en libertad.
Aunque en valle de sombras
y muerte al caminar,
no temeré mal alguno,
pues tú conmigo estarás.